martes, 13 de enero de 2009

Grillos.


Quisiera salvar a todos los perros abandonados de mi camino o acostumbrarme a la ley de Karma que se supone explica la disparidad de condiciones y, con las mismas ganas, quiero ser el cielo que me toca ver aparecer en el Maipo.
Qusiera que al final del día mi espontaneidad responda a un incorrompible afán de belleza y virtud que, suelta a la vida más en su espuma. Uniendo bordes entre lo húmedo y lo seco de las arenas.
A veces también que los besos no permanecieran activos en el cuerpo así, despegados de la boca y removiendo espacios que, dejan en el acto de ser desiertos.
Quisiera que todo se acabe como en los orgasmos, de un modo rotundo y descargado, donde nadie se escapa de si mismo, pero es la famosa foja cero que me tranquiliza. También que el orgasmo no llegara nunca y siempre estuviera por caer como esta noche imprecisa y perfectamente hermosa.
Que se yo, yo que sé. Y ahi sentarme a escuchar los grillos que sabían de esta carta cuando la suya salió a buscarme.

viernes, 9 de enero de 2009

Amantes incompletos



Hay estudios que sostienen que la vida sexual se reduce ostensiblemente después de los 35 pero no le doy ningún crédito a los estudios ni a las estadísticas. Mi propia experiencia reveló que no es que falten amantes, al revés sobran, pero:

1.- Cuando él o la número uno te pide que “prepares el cuerpito” te ha tomado de Spa, te ve casi como una terma viviente y es hora de preguntarte si te interesa tener un turista exigente como amante.

2.-El/la número dos está disponible para encontrarse pero la depresión de su divorcio acapara la conversación y gobierna el ánimo. Es mejor estar alertas: si su meta es salir del bajón estamos bien pero revisa sus medicamentos y sobretodo no te conviertas en uno de sus ansiolíticos.

3.- Conversas profundamente como cuando eras veinteañera/o. Pero más que romántico es lógico. Él/ella acaba de cumplir 24. Por fin estás frente a alguien que no está desesperado por llevarte a la cama, te valora de otra manera. ¿por qué será que, esta vez, no te halaga en lo más mínimo? Le fascina lo que piensas, dice que encontrarse contigo es maravilloso y lo que nadie discute es que la belleza física está de su lado.
Si tan solo se animara a tutearte.

4.- Él no tiene dudas ni apuro, puede esperar con calma que te des cuenta lo adecuado que es para ti. Te hace regalos que le interesa que leas o uses tanto como él. Ojo, no es solo generosidad ¡quiere que mires el mundo con sus ojos! Este amante habitualmente tiene más años o más plata o más éxito que tú y cree que sabe como debes vivir tu vida; en especial porque ese mapa lo pone a él en el trono. Es lindo ser Regaloneada pero no si eso incluye que te envuelvan en una caja lujosa en la que te pueden llevar de ofrenda a todas partes.

Entonces asumes que, seguir esperando algo más profundo o más coordinado puede mantenerte célibe y bajas la exigencia: un amante es solo un amante y por lo mismo, no es justo exigirle más de lo que el rol necesita. No es tan imperfecto si te desnuda en un lapso menor al que le dan a una bailarina de Morandé.
5.- Llamas a tu Devorador a domicilio, este puede ser casado pero
no importa porque cruza la puerta y solo apagas su fuego con tu fuego. No hay enganche ni falsas promesas y viene a horas insólitas porque sale de reuniones de oficina, de partido, de amigos, de ex compañeros, de consorcio, da igual. Corre los cepillos de dientes y lo haces sobre el lavatorio del baño, es enfermo de caliente pero su enfermedad no tiene secuelas graves. Luego se va y lo olvidas. No es necesario, tampoco sobra.
No sé como
haces
para llevar tanto perdido
encima y
ser
elegante
Entonces eliges no hacerte la/el idiota y aceptar que pasión no quita conocimiento, fue rico pero sigues ahí, en ese punto de tu soledad que el revolcón no calma.
Respiras hondo y ordenas tu tiempo, tu vida y decides disfrutar de tu propia compañía.
Me honra
tu
cuidado.
La paciencia es el talismán de la vida y para no toparte con una amante incompleto mejor empezar integrando las partes sueltas de tu ser. Este proceso es hermoso y genera pertenencia a un universo imprescindible: El de tus pieles más sutiles.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Suspiros


Me crié escuchando la amenaza contra el exterminio marxista y a Rafael Benavente, mi padrino que, no tenía miedo de ser comunista, peleando a gritos con mi papá que era Demócrata cristiano. Tomaban whisky y tan pasados de trago como de cariño el uno por el otro, se gritaban acusaciones. El apoyo de los demócratas al golpe de estado decía mi padrino era un acto de inconsciencia, de ingenuidad o de complicidad genocida en el peor de los casos.
En el colegio Saint George veíamos derrumbarse el proyecto de educación “Integrada” de la “Holly cross”. Los compañeros de la población “el esfuerzo” iban dejando de asistir a clases. Vino el desborde del río Mapocho que terminó de alejarlos del barrio, para alegría de las señoras que soñaban con que sus casas no se irguieran frente a las mediaguas de los pobladores.
Se apagó la luz, se cortó el agua, el auto de mi amiga Eileen quedó sepultado por el barro en el elegante estacionamiento subterráneo de su casa sobre la antigua Costanera, actual Escrivá de Balaguer.
El río turbio revolvió las cosas y las clases volvieron a quedar cada cual en su sitio. Para los pobres se destinó otro baldío allá en alguna parte donde ya no podríamos ir en bici. Para nosotros el himno patrio incluyó la estrofa sobre las glorias militares.
Diez años después, cuando por fin pude salir del país gracias a la mayoría de edad, la máxima marxista que sostiene que la historia de la humanidad se escribe sobre la lucha de clases se convirtió en afán cosmopolita, en sintomas de la “aldea global” de Mc’luhan. Hasta en estilo “funky- business” como proponen Ridderstrale y Nordström en su libro de economía contemporánea.
De cuica pasé a inmigrante extranjera. De niña apitutada a cajera de Pumper- Nick…
Bueno, una de las cosas de irte a otro país es que te conviertes en una “desclasada” y no por esnobismo sino por contexto. La intención de integrar e integrarte con otras realidades vuelve a ser un manantial, una escuela.
En el barrio de Floresta en Buenos Aires; un moreno en polera roja y bermudas me siguió, se lanzó preguntando cosas simples como:
- ¿Sos del barrio?
- No
- ¿Hacia donde vas?
- A tomar el colectivo
-¿Te puedo acompañar?- le contesté que sí.
Diego es paraguayo, le faltan casi todos los dientes y, tiene una prótesis no muy bonita en su lugar. Trabaja de cortador en una fábrica de camisas, arrienda una pieza y ahorra para comprarse una casa, esa es su principal ambición. Esta solo, muy solo y su trabajo no es algo que hace por gusto sino por necesidad. Le gustaría ser chef….hay un curso en el sindicato de por ahí cerca y cada vez que pasa se queda pensando en tomarlo. Pero no es solo lo que vale, sino también y sobre todo, los ingredientes…son muy caros. Yo lo veo como chef….se lo digo, me lo agradece mientras el atardecer termina de caer y sus ojos empiezan a brillar más. No parece feliz pero su mirada aún no llega a ser infeliz. Me conmueve su delicadeza.
Pregunta qué hago.
- Soy profesora – contesto y eso parece incomodarlo.
- Yo no tengo estudios completos dice- Debe ser lindo estudiar tanto.
- Si, la verdad me encanta estudiar. Si pudiera me dedicaría a eso y a escribir.
- Pero hay que laburar.
- Hay que ganar plata- suspiro sin querer-
- Eres muy linda- me dice ¿cuántos años tienes?
Ahí la lucha se pone desigual, estoy segura de llevarle por lo menos diez años….
-Vaya pregunta ¿y tú?
-29-
Lo ideal sería decir dos menos que él, es una regla que aprendí al dejar de verme de mi edad pero, decir 27 sería mentir demasiado.
-34 le digo.
- No parece- contesta-
-¡¡Chuta!! gracias- Pienso en mi verdadera edad y de ahí viene el ¡¡!!
Me pide el teléfono pero ya no vivo en Baires y sin entrar en ese tema, le ofrezco: ¿Usas correo electrónico?
-¿Para usarlo tengo que sacar uno, no?
-Si, pero es fácil- vuelvo a pensar en los estudios- la situación entra en punto neutro.
- Bueno me voy- dice- miramos hacia el nacimiento de la calle: mi micro ha aparecido ahí.
- Te veo de chef- repito.
Vuelve a agradecer y tomando mi mano decreta:
- Oye, esos suspiros tuyos. Mi mamá dice que son los muertos. Tu gente cercana que partió al cielo. Ahora son ángeles que nos acompañan. Cuando los muertos quieren que veamos con otros ojos nos hacen suspirar.
-Gracias- le digo y le doy mi mail anotado en una página de agenda. Lo guarda en su bolsillo mientras me subo al “Bondi”. No hay despedida, tampoco habrá intercambio electrónico. Darle mi dirección ¿Fue algo sentidamente cortés o cínicamente burgués? Me alegra haber decidido no gastar en taxi. El colectivo está casi vacío. Viajo sentada y abstraída mientras suspiro varias veces pensando en los muertos. Como mi padrino y mi padre que me pueden ver.

Porno kitsch


Estimado Doctor Té- Ching:

Le escribo para confirmarle que casi de manera inmediata, el efecto de su medicina alteró el kitsch-porno con que mi cuerpo se hallaba desconfiado de si mismo.

Sé que lo que usted quiere son las líneas exactas pero como el asunto cambió bastante, le adjunto algunos síntomas colaterales que confío completarán el cuadro. Y sobre todo el diagnóstico.

La situación:

Recordará que el hombre en cuestión y yo, teníamos una cita a las 17:00hrs. Él no atendió el fono antes de las 17.00... ni después. Dejé muchos mensajes, todos completamente improcedentes. Apareció recién a las 19:00 horas: salía de una negociación para su comercio. Llegó a casa media hora después. En la terraza lo pude ver con los últimos impulsos de luz de día y fue difícil partir a mi reunión. Era a las 21:00, llegué 25 minutos tarde.

La hora que duró el encuentro con el hombre en cuestión presa de su medicina, mi forma de diálogo cambió completamente.
La frase más importante de este encuentro es: Eres una mujer muy divertida.


Los detalles:

-Entra a casa con las manos en posición de agarrar uno de esos picaportes esféricos para girarlos y abrir una puerta doble: lo que intenta alcanzar son mis senos.
- Arrastra las eses de manera feroz. Sus frases creo, apuntan a alimentar el estado ilusorio de mi ancestralidad femenina. Recurso que usa sin pudor y de manera histriónica : la textura de su voz se hace grave, sin dejar de intentar abrir mis cierres o de desabrochar el corpiño.Dice cosas como:
-Parece que a vos no te han sabido domar.
-Estás pidiendo a gritos un hombre que te contenga.
-No te hagás la independiente porque se vé que te morís de ganas de que te quieran de verdad.
-Te voy a llenar, dejá de resistirte, después, después conversamos...

-Tiende a relacionarse con mi cuerpo usando la Kinética de quien mueve una muñeca articulada. Tira el pelo intentando acercar o alejar mi cabeza de su espectro visual,desde ese mismo agarre (cabeza pelo), pivotea mis hombros y cadera para quedar en mi espalda. Creo que quiere apoyar su paquete en mi trasero. Imagino que lleva años bájandose el cierre con destreza acrobática mientras alterna frases como: “lo que pasa, chiquita es que vos te sentís un objeto”

Ya lo dijo usted estimado doc, la resistencia se hace más difícil de noche y tal vez, convertir todo en un hecho creativo de alto contenido kitsch me ayude a sobrevivir.

Acá estoy escribiendo.

Las frases antes del medicamento fueron:
“Que ganas de agarrarte toda y dejarte bien”
“mañana te voy a hacer el amor MAL, de miles de formas, te voy a a dar mucho”

Las frases después del medicamento aparecieron por compartir la duda que me aquejaba ¿Estaré actuando por represión o es un termostato que frena antes de quemar el mecanismo?
Él responde:
“Yo creo que es represión, porque el termostato te anda bárbaro”

Epílogo Stand-by:
A modo de venganza estilo Hellinger, (*1 ver nota al final) no atiendo su llamado, ni más ni menos lo que él hizo durante el día. Agreguemos que está llamando a las 0:00 hrs. Sigo escribiendo y lo llamo 20 minutos después. Ya está en su hotel,era la idea, los dos sabemos que no nos veremos más en este viaje.
- Tú te lo pierdes- dice después de mi confesado acto vengativo.
-Tú te lo pierdes- repito y me desdigo- nadie se lo pierde… me gustó verte, aprendo.
- También se desdice y convalida mi actitud – Está bien tu decisión. La próxima vez nos veremos con tiempo, sin apuro ¿Cuando vuelves?....okey…voy a venir un Jueves.

Y eso promete convertirme en algo más que el tiempo libre en el item Porno-Kitsch de sus prioridades.
También que logremos vislumbrar una amistad


Gracias por su intervención y tratamiento. Funcionó aunque sea "solo por hoy"
Atentamente.
Kitschtina.

*.- Hellinger en su libro “los ordenes de amor” explica lo terapéutico de la venganza en la pareja. Dice que asi no se acumula amargura, se le muestra al otro que su incorrección tiene costos y el que decide vengarse sale del rol del "bueno tan bueno que es superior" a su potencial pareja. Asi ninguno de los dos ratifica su omnipotencia y funciona la paridad. Siempre y cuando el que se venga, lo haga con menos agresividad que lo que padeció. Así logrará instalar un orden descendente en la agresión. Un orden del amor. No se actúa de manera indolente frente al abuso (Voluntario o no del otro), no se le permite la impunidad ni nos instalamos en un rol de víctima compasiva que en el fondo usa la bondad para ser superior.

domingo, 16 de noviembre de 2008

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Clandestinos en democracia

Norman Mailer.

El señor M me invita a comer. Nos conocimos en la proyección de “matar a Todos” una película de Esteban Schroeder (Chile) sobre el “caso Berríos”. El agente de la Dina asesinado en Uruguay.
Me cuenta de los dos años que debió vivir en la clandestinidad durante el proceso argentino, del exilio, la política y del centro cultural Esma. Un espacio para la memoria, en lo que fue un campo de concentración.
Me da vueltas este asunto de la clandestinidad.
Es que, en mayor o menor escala, el asunto nace en los absolutismos, los monopolios. Los ejercicios de autoritarismo de aquellos gobiernos no electos ya no son exactamente asi. Ahora son grandes conglomerados o multinacionales alineadas con un fuerte principio que, a veces, busca ser hegemónico, anulando las opciones del mercado. Eso vendría a ser la figura que, en democracia, substituye y/o perpetúa el abuso de poder.

Y también pienso en Norman Mailer , lúcido escritor silenciado por los años de Bush. Un ícono de la resistencia civil a través del periodismo y la literatura. Y en los Norman Mailers latinoamericanos. Que lamentablemente no tienen un mercado interno lo suficientemente grande como para vivir de las ventas de ese público que se informa al margen del rebaño.
Pertenecer a la casta de los clandestinos en democracia. Marginados no por una persecución evidente, sino por una tecla que dice “MUTE” y los silencia en los espacios públicos masivos. Administrados por grupos que todavía temen a la convivencia de los opuestos.

Me acuerdo cuando en mi pre-adolescencia mi papá me explicó de el señor Mc-Luhan, regalándome su libro “El medio es el masaje”. Para mí, se abrió un universo de posibilidades para jugar con los pensamientos.
- -¿Quién debe asumir la tarea de garantizar la presencia pública de todas las ideologías? ¿Existe un verdadero ejercicio de tolerancia? ¿Hay tribuna garantizada para la diversidad? ¿Es el mercado el rector más adecuado, en los países en que los medios están centralizados?

- Si los medios están en manos de una sola línea editorial es inevitable que el pensamiento crítico sea relegado a la marginalidad. ¿Qué diferencia hay entre eso y tener que ser clandestino?

- Si tu trabajo se naturaliza a través de la difusión, y ella depende de un solo lineamiento ideológico ¿No es como aspirar a una “raza pura? ¿Hay que amputarse la diferencia para acceder?

Y me quedo enhebrando una analogía entre:
a) Los costos de amputar el mensaje crítico, del medio.
b) Y los graves peligros que esta crisis financiera representa para las economías centralizadas y poco diversas.

Parece que todo indica que es más sano y menos peligroso diversificar. No solo los contenidos sino también la interdependencia económica.

Se hace más claro que el abuso del abuso hace crisis y en ella diversificar, integrar y repartir son los medicamentos inmediatos.

Entonces decido aceptar la invitación al buque escuela “Esmeralda” Anclado en Puerto madero. Alli convivo con jóvenes grumetes seduciendo a jóvenes mujeres que fueron a su fiesta. Un grupo de ellos se le acerca al actor Patricio Contreras y le preguntan por la película que vieron la noche anterior "sexo con amor". Y todo parece tan diferente y raro. Me refugio en observar, en escuchar. Solo me pido obviar el cinismo. Que si la nave zarpa navegaremos, mezclados y conociénonos las diferencias, hasta que la turbiedad del riachuelo encuentre aguas cristalinas y asi de puras logren ser nuestras miradas.

jueves, 16 de octubre de 2008

Lo que queda alcanzaba.


Es una frase dura para los tiempos que corren en que queremos tener certeza de lo restante. Lo que aún está ahí, donde podemos echar mano.

Ese fondo del bolsillo que tiene fondos.

Y ella es una metáfora clara:

Fue mi abogada en varias cuestiones, era una mujer que no paraba de fumar ni de cortar el margen con un decreto inapelable. Caminaba firme, cobraba caro, no negociaba honorarios y no creo haberla visto sonreír antes.

Hoy me la volví a encontrar. Suele tomar sol y café en mi camino a la piscina. Es la segunda vez que me siento y pido un cortado acompañándola algunos minutos.

Quedó asi después de su derrame.

La primera vez que la vi, estaba acompañada por una amiga en común a la que sí reconocí en el acto. A ella la encontré parecida a Susan Sontag, diferente. Dura sí pero sabia.

Tiene dificultades para mover su mano derecha y está aprendiendo a usar la izquierda. Impresionante es la alegría que contagia. Las dos veces me hizo reír de buena gana. Dice que ahora no hace nada. Se ríe y saca risas. Lo dice como alguien que perdiendo privilegios ganó la libertad que necesitaba.

Hoy estaba sola y me senté algo invasora. Me recibió sonriente. No sé si antes sus ojos tenían esos espacios de luz blanca. Hablamos poco, repasamos las frases que puede decir sin problemas como: dejé de fumar/ no puedo hacer nada. Esa última nos volvió a hacer reír. Luego pregunté algo más. Intentó pero no pudo contestarme con palabras. Fue un poco ingrato hasta que con una comunicación más fina, aclaró que tenía la respuesta adentro pero que no podía expresarla.
Lo dijo tranquila y se movió como si guardara algún tesoro en esta parcialidad.

Nos reímos mirándonos a los ojos. Esa sensación que me provoca su risa es tan grata que me queda latente. Repitió que estoy hermosa, quiso saber de mi corazón. Eso lo indaga en cuanto me ve, otra vez antes de que me vaya.
Y hablamos del corazón.

Entonces me vine pensando en la crisis, en lo que dejará... ¿qué quedará de lo dejado?.

Mi amigo Jorge no llegó a nuestra reunión de trabajo porque hubo una muerte y un intento de homicidio en menos de una semana en su cuadra. Necesitaba cobijarse y descansar. Ayer mi amiga Margarita me contó que asesinaron al anciano que atendía el Kiosco de su esquina. También nos trató de asaltar un niño amenazándonos pegado al vidrio del auto de ella.

¿Los que quedamos con lo que queda?
¿Echaremos mano al fondo haciendo salir nuestra riqueza?
La que somos.

Apago todo.
Sonrío con la imagen de ella
tanto más abierta ahora a su propia felicidad.